Existen dos tipos de instalación:
Instalación fotovoltaica de autoconsumo:
En este tipo de instalación usarás la electricidad que tus placas generan durante el día y en la noche utilizarás energía de la red eléctrica. Pagarás únicamente por la electricidad que utilices de la red y no será necesaria la acumulación en baterías. La energía que produzcan tus placas y que tu no consumas, será enviada a la red eléctrica y verás en tu factura de la luz una compensación por dicha contribución.
Instalación fotovoltaica aislada:
En este caso, estarás completamente desconectado de la red eléctrica. Durante el día, utilizarás la electricidad generada por tus placas y se cargarán las baterías que le darán energía a tu casa por la noche.
